En España, la CNMC contabilizó 131.772 quejas y reclamaciones postales en 2024. La OCU tramitó cerca de 5.000 reclamaciones de mensajería en 2025. Y cuando la reclamación es por daño, entre el 20 y el 38 % se rechazan.
El motivo número uno es “embalaje insuficiente”. El número dos, “falta de evidencia”. Los dos significan lo mismo: no puedes demostrar cómo salió el paquete.
La prueba que casi nadie tiene
La contraprueba que piden los transportistas es una foto del embalaje original, antes del envío. Con fecha. Con el paquete cerrado. Casi nadie la tiene, porque fotografiar cada paquete a mano no escala, y una foto suelta en un móvil tampoco demuestra cuándo se hizo.
La indemnización legal en España, sin prueba de valor ni de estado, es de 6,67 € por kilo. Un portátil de dos kilos vale, para el transportista, trece euros.
Escribir la respuesta antes de la pregunta
Un acta de salida con imagen, peso, medidas y hora sellada convierte la reclamación en un trámite: la evidencia ya existía cuando se produjo el daño. No hay que reconstruir nada. Solo enviar un enlace.
