Desde el 2 de agosto de 2026, el artículo 50 del Reglamento europeo de inteligencia artificial obliga a marcar de forma legible por máquina el contenido generado o manipulado por IA. El Código de prácticas combina metadatos firmados y marcas de agua imperceptibles.
Es una buena noticia con trampa. Cada vez más contenido sintético vendrá marcado. Pero la ausencia de marca no probará nada: quien quiera engañar, no marcará.
El problema no es detectar, es demostrar
Detectar deepfakes es barato y frágil: cada pocos meses aparece un generador que ciega a los detectores anteriores. Las reclamaciones por daño con imágenes manipuladas por IA ya crecen a dos dígitos. Y un detector que se equivoca contra un cliente honesto es un problema legal, no una solución.
Por eso Know Your Parcel no vende detección. Vende certificación de origen: la prueba de que la imagen salió de una cámara real, en un dispositivo íntegro, en un instante sellado, y de que nadie la ha tocado desde entonces.
Lo escaso será lo real
En un mundo donde cualquiera puede generar una foto de una caja rota, el activo no es saber cuál es falsa. Es poder demostrar cuál es verdadera. Esa credencial de captura real es lo que emite el sello de Know Your Parcel.
